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Manual versus automatizado. Caso recuento de plaquetas

¿Cuándo un recuento de plaquetas manual es superior al automatizado? ¿Cuándo el recuento automatizado es superior? Aquí te lo aclaro

En algunas ocasiones el antiguo recuento manual de plaquetas puede ser mejor que el moderno recuento automatizado, del cual hoy en día podemos hablar de dos variantes, el basado en el volumen de las plaquetas, medidos por el principio eléctrico u óptico, y el novedoso recuento inmunológico de plaquetas, reservado para ciertas situaciones.

Metodología de rutina

Si tu laboratorio cuenta con instrumentos para realizar el recuento automatizado de plaquetas, es ideal que realices todos los recuentos por esta metodología, ya que suele tener una imprecisión o error aleatorio, con un coeficiente de variación intracorrida inferior al 6%, para recuento con valores dentro del intervalo de referencia biológico.

Sin embargo existen situaciones en las cuales se debe de apoyar en otras técnicas para verificar el recuento automatizado. Debemos de recordar que todas las metodologías tienen sus limitaciones.

Limitaciones del recuento automatizado

En el caso de los recuentos automatizados basados en el volumen de las partículas, cuando muchas plaquetas están agregadas o presentan un gran volumen (mayores a 20 fL), el instrumento es ineficiente para contarlas y emite resultados profundamente disminuidos (por debajo de 100 x 109L), los cuales son altamente inexactos.

Es por ello que debemos emplear una técnica que nos demuestre la existencia de las mismas, tal como la visualización de las plaquetas en un frotis, el cual puede ser por tinción de Romanowsky o por tinción con un colorante supravital, tal como el Azul Brillante de Cresil (ABC), que resulta fácil y rápido de preparar, así como observar.

Aunque la visualización de las plaquetas en un frotis es una técnica bajo la cual es imposible realizar el recuento de plaquetas, nos permite identificar la existencia de plaquetas agregadas o plaquetas de gran tamaño que podrían generar un recuento bajo de las mismas, es por ello que se sostiene que todo recuento por debajo de las 100 x 109L de plaquetas debe ser verificados con la visualización de las mismas, por medio de un frotis de ABC o Romanowsky.

Si observamos la presencia de plaquetas agregadas, es imposible emitir un recuento de plaquetas, ya que éste es muy inexacto. Las plaquetas agregadas pueden tener un origen diverso y por lo general producen interferencias en otros recuentos e índices.

Existe una situación que es un fenómeno de laboratorio, que debe ser descartado por nosotros, es la pseudotrombocitopenia dependiente de EDTA. Para estos casos en particular la acción a seguir es tomar una nueva muestra pero capilar y realizar el recuento bajo la metodología manual, recordemos que en este caso el líquido dilutor y que produce la hemólisis de los glóbulos rojos es el oxalato de amonio, un anticoagulante distinto al EDTA.

Si en el frotis se observan plaquetas gigantes, entonces el paso siguiente será realizar a partir de la muestra con EDTA un recuento manual. Aunque el recuento manual presenta una imprecisión elevada (CV del orden del 20%), arroja una medición verdadera de plaquetas ya que está basado en un principio distinto a la metodología automatizada. La otra acción que podemos realizar es un recuento automatizado inmunológico, si cuentas con esta tecnología.

La tercera alterativa que podríamos encontrar es observar una baja cantidad de plaquetas en frotis, la cual no requiere de ningún otro paso adicional. Realizar un recuento manual para confirmar un recuento automatizado bajo (previamente descartado la presencia de plaquetas agregadas y plaquetas gigantes) es la mayor aberración y pérdida de tiempo en la que se puede incurrir en el laboratorio de hematología.

Confirmar con una metodología que presenta una mayor imprecisión (la manual), genera un resultado que a su vez es más impreciso y por ende tiene un mayor error total.

Si la situación clínica requiere de un resultado más confiable, la mejor opción es realizar el recuento automatizado inmunológico, el cual ha demostrado ser mejor que el recuento automatizado basado en el volumen de las plaquetas cuando las plaquetas están disminuidas.

Entre un recuento manual o uno automatizado, el mejor esta circunscrito al caso en particular que se nos presente en el laboratorio, y dependerá de cual metodología automatizada contamos en nuestro laboratorio.

Alfredo Gallardo Acevedo
08 de Agosto de 2009
Revisado el 22/09/2020

Bibliografía

Lewis SM, Bain BJ, Bates I. Dacie and Lewis Practical Haematology, 10th Edition, Churchill Livingstone, 2006

Buttarello M, Plebani M. Automated blood cell counts. State of the art. Am J Clin Pathol 2008;130:104-116

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